Celebramos el Misterio de Dios hecho Hombre

Celebramos en la Eucaristía Familiar el nacimiento del Hijo de Dios. 

Contemplamos el misterio con sorpresa, con anonadamiento: Dios se abaja a nuestra realidad limitada y débil porque quiere acompañarnos, Él decide vivir en nuestra carne tantas situaciones de sufrimiento como las que pasamos en los distintos momentos de nuestra vida. 

Él nos dice una vez más que se hace hombre para iluminar con su bondad nuestros actos torcidos, con su misericordia nuestros juicios. Con su perdón nuestros resentimientos y rencores. Viviendo desde él se hace realidad la esperanza y la alegría.

En estos días en los que brillan tantas luces que deslumbran ponemos nuestros ojos en Dios que nos pide nuevamente una oportunidad, que ha vuelto a llamar a nuestra puerta en busca de posada. Ante nuestras atónitas miradas se ha hecho un hueco en nuestros brazos y nos pide cuidado, calor, ternura, atención… a través de las personas más cercanas.

Vamos a poner junto al corazón del Niño Dios todo aquello que nos preocupa, nuestro, o de nuestras familias.

Que Dios hecho Niño, bendiga vuestros hogares y os llene de Paz, reconciliación y amor para vivir estos días llenos de sentido.

FELIZ NAVIDAD

Mercedes Conde Muro

Directora General

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